Porque vuestro tiempo vale más de lo que cuenta un presupuesto.
Organizar una boda son entre 250 y 400 horas de trabajo. Envíos de correos, comparativas de proveedores, visitas a espacios, revisiones de contrato, coordinación de logística. Vosotros tenéis un trabajo, una vida, y quizá una familia por construir. Este tiempo es mío, no vuestro — porque lo que no os devolveré nunca es lo que debería ser vuestro.



